miércoles, 12 de julio de 2017

Mantel para la mesa TÄRNÖ.

¡Hola chicas, hola RUMS!



Hoy os quiero enseñar el nuevo mantelito que me he hecho para mi mesa Tärnö del Ikea, con cuatro paños de esos que van en paquetes de cuatro.

Me compré esta mesita para el balcón el año pasado. Enseguida eché en falta un mantelito que le acoplara, ya que en verano los viernes solemos cenar aquí ya que se está en la gloria. Vi no sé donde un mantel hecho con los cuatro paños del Ikea que vienen juntos en el lote, pero no me acababa de gustar, ya que cada uno tiene un estampado distinto.



El otro día me hizo click la cabecita, y allá que fui a por otro paquete de cuatro, con la intención de combinar dos de los estampados que casaban bien juntos, y esto es lo que salió.

Lo primero, es descoser (o bien cortar directamente, como hice yo) los dobladillos de los cuatro paños.



Con pintura para textiles, yo elegí este dibujo. Es mi primera vez en estampar telas, y me ha gustado mucho la idea. Preparé un tampón con medio calabacín, pero creo que media patata es más apropiada, ya que la textura es mucho más dura y el dibujo quedará más nítido. Probamos antes sobre un cartón para ver si nos gusta el resultado. Protegemos la superficie donde trabajaremos con un cartón grueso, y a estampar por doquier. Yo lo hice sin orden ni concierto: unas flores en los paños a cuadros...



... y unos lunares en los paños a rayas.

Luego unimos los paños con un pespunte, haciendo coincidir las rayas azules, por dos de los lados cortos, de dos en dos. Tal que así:



Y luego sólo queda unir los cantos largos, sobrehilar las costuras y hacer un dobladillo por todo alrededor. ¡Listo!



¿Qué? ¿Os gusta?



Baratito y muy alegre. y eso que yo no he arriesgado mucho en el estampado...



¡Me voy a ver vuestras propuestas!

Mabel.

jueves, 6 de julio de 2017

Sombrero customizado para la playa.

¡Hola chicas, hola RUMS!

Hoy os enseño cómo un simple gorro de publicidad bancaria ha pasado a ser mi nuevo sombrero para la playa.



Diréis, pues sí que se ha complicado poco ésta... pues tenéis razón. Pero, la otra mañana, limpiando armarios salieron dos sombreros como éste, y como siempre tengo algún resto de cinta por el costurero, pues me decidí rescatarlos (al menos uno de ellos).



Tenía unos patchs que me regalaron con una compra de Calzedonia, y me puse enseguida a ello. Pensado y hecho, creo que no ha quedado del todo mal.

Aquí os enseño el proceso, que como podéis ver no tiene ningún misterio... un resto de bies color fucsia, pegamento textil para colocarlo en la horma, un patch para colocar con la plancha, y de momento ni una puntada ni media... ¡a ver si resiste el primer día de playa!



Y ahora sí, un poquito de postureo...




¡Me voy a ver vuestras creaciones!

Mabel.

lunes, 3 de julio de 2017

5 Razones para ponerse a tejer (y la última te sorprenderá).

¡Hola amores!

Después de una primavera sin un respiro, vuelvo a practicar mi hobbie favorito: las dos agujas.



Me encanta tejer. No tengo demasiada paciencia y mis ratos libres no son tantos como me gustaría, así que no me embarco en proyectos a largo plazo. Pero sin embargo, sí que disfruto tejiendo con agujas e hilos gruesos, ya que te permiten que la labor crezca rápidamente y resulta muy satisfactorio ver cómo puedes terminar una prenda en tiempo récord.

Reconozco que lo que más me gusta hacer son cuellos y bufandas, por su nula presencia de patrones (casi siempre), y porque me aseguro que las utilizaré en un futuro. El resto de prendas, no me resultan prácticas, así que he optado por no tejer cosas que no vaya a usar. Después de todo, invierto tiempo y dinero en los materiales, y odio desperdiciar.



Me di cuenta hace algún tiempo, de los beneficios que me suponía coger las dos agujas. Así que hoy os cuento cuales son.

1. Relax.

Me proporciona mucha paz tejer. Eso sí, siempre que el patrón no sea muy complicado, así que no suelo embarcarme en proyectos demasiado difíciles.

2. Satisfacción.

Resulta muy agradable ver cómo va creciendo una labor; ir probándola para comprobar que todo se ajusta; tocar esos hilos y lanas tan suaves; elegir colores... todo junto para mi es toda una experiencia.

3. Creatividad.

Todo, desde el elegir el color del material hasta decidir cual es el patrón a seguir, estimula la imaginación y mantiene la mente ocupada.

4. Pasión por el Handmade.

Te conviertes en una loca de los hilos, empiezas a mirar las prendas de punto con otros ojos. Te fijas en los fallos, en la textura de las prendas; y en mi caso al menos, empiezas a coleccionar agujas, marcadores y revistas o patrones gratuitos encontrados por la red.

5. Dejas de fumar.

Sí, así es. El mantener  las manos ocupadas distrae y mucho de las ganas de encenderse un cigarro. Al menos en mi caso, que soy lo que yo denomino "fumadora antisocial", ya que sólo me apetece fumar cuando estoy en casa. Si tengo una labor entre medias, cojo las agujas, le pego unas vueltas al tejido y se me pasan las ganas de fumar. Lo que no entiendo ni yo misma es cómo no tengo siempre una labor a medias...

Si os parece poco, encima tenemos un montón de tiendas online que nos mandan nuestros pedidos a casa... y de los encuentros bloggers no hablo porque aún no he asistido a ninguno, pero tienen que estar genial también.

¿Necesitas más motivos para ponerte?